En el autobús de linea, haciendo ese trayecto que has hecho tantas veces...
Empieza el verano.
Tus amigas se han ido a sus respectivos lugares de veraneo, normalmente a alguna playa atestada de gente (madrileños la mayoría), y tú te vas a tu pueblo, ese pueblo que aunque no tiene playa, tiene todos los alicientes para que este sea uno de esos veranos memorables que recordarás siempre.
Primero haces las visitas de rigor, a tu familia, y entre visita y visita siempre ves a alguien (normalmente una viejecita) que te dice: "¿pero ya habeis venido?" (y tú: noooo, que vaaaa, soy un espejismo!), o "pero madre mía, cómo has crecido!" (y tú: ¿no será que tú has menguado?), o "que guapa!seguro que ya tienes novio..." (y tú: claro señora, a usted se lo voy a contar...). Por supuesto todas las preguntas las respondes con monosílabos (o incluso ni eso, simplemente con movimientos leves de cabeza, aprovechando el movimiento, para soltarte el carrillo de la mano de la vieja...que no veas si tiene fuerza la tía!!).
Llegas a casa, te sientas en el brasero con tus abuelos, cenas algo (cenas que a la larga, por simples que parezcan tampoco vas a olvidar nunca), una partidita de tute con la abuela, y esperas a que sea la hora. Has quedado con tus amigas del pueblo! esas amigas a las que ves de año en año, pero con las que te sientes como pez en el agua.
Besos, abrazos... empiezais a contaros vuestra vida, la resumís en una horita como mucho, y empezais a planificar el verano. Este verano, estudiareis juntas, ireis a la piscina, saldreis de marcha, hareis ejercicio juntas ( si no, cómo vais a gustar a cualquiera de los chicos de esa lista interminable que haceis todos los años de chicos "monos", que con los años te das cuenta de que eran "monos", pero "monos" de verdad, unos más que otros...) Pero bueno, como nunca os hizo caso ninguno, pues nada, os reireis de vuestros gustos y ya está.
Pasan los días, y todos los días, por parecidos que parezcan, tienen algo que hará que los recuerdes. Porque en uno de esos días aprendiste a montar en bici, porque en uno de esos días diste tu primer beso, porque en uno de esos días descubriste que hay amistades que te durarán para siempre...
Llegan la fiestas, la culminación del verano, el momento más esperado... pero también el fin de todo lo bueno.
Bebeis, bailais, os reis, ligais (también unas más que otras...), y después de los años, te acordarás de esos momentos... porque es muy dificil decir si eres feliz o no, la felicidad son momentos, momentos que hay que saber ver y disfrutar. Y tú los habrás disfrutado en esos veranos.
Vuelves a tu ciudad. Estás triste unos días, pero luego te reirás recordando, y esperarás ansiosa que llegue el próximo verano...
Y así año tras año...
Jo, Ceci... qué recuerdos... eso de que nunca nos hacían ni caso... ¿te dice algo de "pavas"? Pez en el agua, comerse el mundo, poner colores... GRACIAS!! por escribirlo todo... me da la impresión de que me llevas un tiempo de ventaja. Vas por delante de mi... impresionante tu blog...