CERRAR LOS OJOS
Si cierras los ojos lo puedes ver.
Mi padre siempre me decía eso cuando leía un libro. El ejercicio consistía en leer un capítulo y cerrar los ojos... inmediatamente las imágenes se proyectaban en tu cerebro y todo lo que habías leído comenzaba a cobrar vida. El hecho de leer se convertía en una auténtica aventura.
Los años pasaron y dejé de hacer este ejercicio, seguía leyendo libros, pero ahora las aventuras eran de sus protagonistas, aventuras que poco a poco dejaron de tener forma. El tiempo era demasiado valioso como para perderlo haciendo ejercicios absurdos. Mi vida comenzó a ser monótona, no había lugar para la sorpresa o la improvisación. Las cosas no iban especialmente bien, pero tampoco iban demasiado mal, así que me crucé de brazos y comencé a observar cómo pasaba la vida en vez de sumergirme en ella.
Hace unos meses conocí a alguien especial. Comencé a valorar otras cosas, y aprendí que hay que seguir jugando (que no es cosa de edad, que en el momento en el que dejamos de jugar estamos perdidos).
El otro día me estaba tomando un café y me dio por observar a la gente. En la mesa de al lado estaba sentado un señor mayor, leía un periódico deportivo y fumaba tabaco negro. Cerré los ojos y le imaginé en su casa, sin hablar con su mujer, viendo la tele... y esperando a que llegara el único momento emocionante de la semana, el partido de los domingos. Observé a la gente que estaba a mi alrededor. Me di cuenta de que había empezado a cerrar los ojos otra vez y eso me gustaba...
Ese mismo día, cené con ÉL. Terminamos de cenar, hicimos el amor y nos quedamos dormidos. Esa mañana me despertó con sus besos y se metió en la ducha. En ese momento cogí mi libro preferido, y después de desayunar, cuando nos estábamos despidiendo, le di el libro y le dije: “no te olvides de cerrar los ojos”.
Entendió perfectamente lo que quería decir, y fue en ese preciso momento cuando me di cuenta de que era la persona, que sin yo saberlo, había estado esperando toda mi vida.
Laura dijo
Jo Ceci, no sabía que fueras tan valiente de publicar algo así, tranquila que mi silencio es inquebrantable, además no sé quién es, pero supongo que todos tenemos amores de esos, sentimientos de esos. En el trabajo o en otros lugares. Yo he escrito algo que te pasaré para que le des un vistazo, y acepto consejos.
Un beso de tu ex compi de trabajo.
1 Mayo 2008 | 03:08 AM